Estructura, Capas e Histología del Esófago

capas del esofago

Hay distintas capas del esófago que tienen un propósito esencial que se ejecuta durante el transporte de alimentos al estómago. El esófago es un tubo hecho de músculos, por lo que necesita de una serie de capas para su funcionamiento.

El propósito del esófago en general es transportar alimentos de un lado a otro, sin utilizar enzimas o jugos gástricos. No posee características de digestión importantes en comparación con los otros órganos que se encuentran dentro del sistema de digestión.

Conoce las capas del esófago y qué características tiene cada una según el uso y propósito que estas pueden ejecutar.

Tabla de Contenido

    Las capas del esófago y su funcionamiento general

    En total, el esófago tiene unas 4 capas de músculo que se complementan entre sí para facilitar el transporte alimenticio. Poseen características dentro de su composición que las hacen a cada una importantes.

    El esófago es un tubo que va desde la faringe hasta el estómago y en toda su extensión se encuentran estas capas presentes para hacer sus funciones. Todas funcionan con roles coordinados, así que trabajan de forma que dependen una de la otra sin ninguna distinción posible.

    Todo es con el propósito de que se realice una digestión muy beneficiosa, reduciendo también la cantidad de problemas posibles. Los órganos funcionan de forma inteligente, donde se comunican eficientemente.

    Capa mucosa

    El elemento biológico principal de esta capa es el epitelio escamoso estratificado, donde está una gran cantidad de glándulas mucosas. Dicha capa se divide también en 3 partes, el epitelio de revestimiento, la lámina propia subyacente y la mucosa muscular.

    Debido al movimiento de la comida, el epitelio distribuye células mucosas que van reemplazando el recubrimiento del mismo, para protegerlo. La lámina es donde están los vasos sanguíneos además de los capilares linfáticos, siendo la mucosa la parte muscular inferior.

    Capa submucosa

    En dicha capa se encuentran las glándulas que se encargan de segregar el mucus que lubrica todo el tracto digestivo. Esto ayuda a facilitar el paso de la comida por todo el esófago, sin secarse ni atorarse con mucha facilidad.

    Es bastante gruesa y tiene mucho colágeno, permitiendo que no haya una separación entre la capa mucosa y la externa. Con la capa anterior, el esófago puede mantenerse cerrado en caso de que no haya ningún tipo de ingesta realizada.

    Capa muscular externa

    Para este caso, existe músculo esquelético que se combina con el músculo suave para cubrir todo el esófago con facilidad. A su vez, posee dos capas, una de fibras circulares y otra de fibras longitudinales que rodean todo el tracto.

    Las dos capas tienen formas de espirales, siendo la primera un espiral muy apretado en comparación con la segunda capa. Para esta, el espiral es más suelto y se puede tomar a veces con una forma longitudinal, según su distribución.

    Capa adventicia

    Esta es la última de las capas del esófago que tiene una utilidad igual de importante que las otras mencionadas. Su función es mantener fijo el esófago a las otras estructuras para que así todo esté en su lugar exacto.

    Por ello, es capaz de estar en su lugar a pesar de que haya movimientos bruscos en cualquier momento posible. Por esto es que cada una de las capas es tan importante como la otra, realizando funciones en completa coordinación.

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